No existe la felicidad, sino ser feliz cada día

El escritor Albert Espinosa, autor de conocidos éxitos literarios, padeció cáncer de los 14 a los 24 y, durante ese periodo, perdió una pierna, un pulmón y un trozo de hígado. A pesar de ello, fue feliz. Entre otras cosas, porque compartió experiencias en el hospital con un grupo de amigos que estaban en una situación parecida, y porque conoció a una increíble mujer de 92 años que se convirtió en su madre hospitalaria y quien le enseñó grandes lecciones de vida. Nos apuntamos una que nos ha encantado y que puede ser de gran ayuda en momentos difíciles: en cualquier pérdida, hay una ganancia; Albert, has perdido una pierna, pero has ganado un muñón. 

¡Feliz viernes!

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